Carne y fortaleza: La economía moral de la escasez de alimento chilena

Suele ocurrir que los pueblos se rebelan a las autoridades cuando algunas de sus políticas los afectan. Aquellos que tienen el poder suelen reaccionar, aplacando las quejas de la población con violencia o respondiendo con una solución al asunto que motivó la reacción del pueblo.

Contexto que dio origen a la “Huelga de la carne”

El 22 de octubre de 1905, Santiago de Chile fue el escenario de la llamada “Huelga de la carne”. En gobierno del presidente Riesco la carne se encontraba encarecida y, por tanto, lejos del alcance de la mayoría de la población, dado que la carne argentina que se importaba a Chile, había sido gravada con un impuesto que lo convertía en un artículo de lujo.

Desde muchos sectores de la sociedad popular se venía pidiendo que dicho impuesto sea abolido. Este clamor fue canalizado hacia las autoridades de una forma respetuosa y dentro de los parámetros legales.

Reacción violenta del gobierno a la huelga: La semana roja

Aquel 22 de octubre, los manifestantes, luego de haber concentrado casi doce mil personas en la estatua de O’Higgins, llegaron al Palacio de La Moneda, solicitando audiencia con el Presidente Germán Riesco; no obstante, poco a popebre-salsaco, esta masa de personas que reclamaban la abolición del impuesto a la carne argentina, fue creciendo hasta rondar las 30 mil personas.

La molestia de ambos bandos fue escalando, dado que los manifestantes estaban decididos a tener una audiencia con el Presidente ingresando al Palacio de La Moneda. A pesar de que el oficial Belarmino Fuenzalida trató por todos los medios de dar a entender a los manifestantes que no podía permitirlos ingresar, eso no fue suficiente. Todo desembocó en un enfrentamiento que las autoridades resolvieron disparando a los manifestantes. Este escenario duró una semana que, en razón de la violencia que se vivió, se vino a llamar “La semana roja”, en nombre de la sangre derramada por las personas que fallecieron durante esos días, los cuales fueron entre 200 a 250.

A pesar de esto, quedó constancia de la importancia de temas sociales en la agenda del gobierno.